¿Cómo puedo encontrar financiación para mi franquicia?

FinanciaciónCuando un emprendedor encuentra su concepto de negocio ideal se siente eufórico. Sin embargo, tras ese estado inicial surge un problema: ¿de dónde saco el dinero para montarlo? Hoy en día, son muchas las líneas de financiación disponibles. Unas son tradicionales y otras menos conocidas. Aquí te mostramos algunas de ellas para tener en cuenta antes de comenzar con una franquicia.

De repente una bombilla se enciende en la mente del emprendedor. Asalta una idea que potencialmente ofrece unos beneficios y que quiere desarrollar. Pronto sale a flote la segunda cuestión a tener en cuenta. Y sin la cual es imposible poner en marcha el negocio: la financiación. Varias son las vías para conseguir dinero. Aunque es conveniente analizar bien una a una para saber cuál es la que se ajusta a nuestras necesidades y posibilidades.

Nuestros recursos para la financiación

El primer paso y menos arriesgado es tener en cuenta nuestros recursos y el entorno propio, tradicionalmente denominado grupo de las “3 f’s” (family, friends and fools). Esto es, familia, amigos y ‘locos’, que confían en el emprendedor y en su idea. Y le ayudan a cubrir estas necesidades financieras.

Tampoco hay que olvidarse de que cuando se pone en marcha un negocio, diversas instituciones nacionales y, sobre todo, autonómicas por gestionar los fondos europeos ofrecen líneas de ayuda a la creación de empresas. Estas ayudas suelen ser de carácter fiscal o financiero, en este caso mediante créditos a tipos de interés preferencial. Entre estas instituciones destacan las Cámaras de Comercio, la Dirección General de la Pequeña y Mediana Empresa, el Instituto de la Mujer o el Instituto de Crédito Oficial (ICO).

Un socio inversor

La búsqueda de un socio inversor puede ser otra solución. En este caso el socio es el propietario temporal o permanente de unas acciones de la sociedad constituida. Esta situación los acredita como socios de la empresa, haciéndolos acreedores de los derechos y obligaciones que otorgan esas acciones. El inconveniente es la pérdida de poder por parte del empresario, que ahora tiene que compartir las decisiones. Aunque al mismo tiempo, esta particularidad puede ser una ventaja a la hora de encontrar apoyo y nuevas ideas.

Bussines angels

Si esta idea no nos convence podemos acudir a los bussines angels. Son aquellos inversores informales con capacidad para aportar capital y conocimiento a empresas nuevas. Actúan como pequeñas sociedades de capital riesgo, aunque con cantidades de dinero inferiores. Por eso, se entienden en situaciones en las que se cuenta con fuentes complementarias. Suele ser un recurso puntual y para capitales pequeños. Y como las meigas, haberlos, hailos.

Microcréditos

También existen los microcréditos que son pequeños préstamos realizados a emprendedores a los que no les conceden un préstamo tradicional en un banco. Estas cantidades no son elevadas. Y también cuentan con unos intereses, aunque en menor escala que los créditos o préstamos. A diferencia de los microcréditos éstos se suelen pedir también una vez que la empresa ya esté en marcha. Un producto donde La Caixa y Caixa Catalunya son muy activas.

Leasing y renting

Si lo que necesitamos son bienes mobiliarios o inmobiliarios podemos acudir a la técnica del leasing. Consiste en un contrato por el que por el cual la compañía leasing entrega a los usuarios estos bienes para que los disfruten pagando un canon mensual durante el periodo de duración de contrato. Al terminar este tiempo, los usuarios pueden optar por adquirirlo o no. Lo mismo sucede con el renting, aunque en este caso, el bien a alquilar es un vehículo.

Confirming

Una vez que el negocio está en marcha, al propietario también le surgen necesidades que requieren inversiones para continuar la empresa o para ampliarla. En estos momentos se puede acudir a herramientas como el confirming. La misma ofrece una entidad financiera para facilitar a sus clientes la gestión del pago de sus compras. Se ofrece para cobrar las facturas con anterioridad a la fecha de vencimiento de estas. Su uso es frecuente en empresas que tengan diversificados sus proveedores, que deseen dilatar el pago a proveedores o que tengan un sistema de pagos complejo.

Factoring

Potro lado, cada vez más las empresas recurren al factoring. Es una fórmula de financiación y administración, basada en la cesión de facturas. La empresa cede el crédito comercial de sus clientes a una Compañía de Factoring. La misma se encarga de gestionar su cobro a cambio de una contraprestación consistente en una comisión por los servicios administrativos y unos intereses por la financiación (anticipo del vencimiento de pago de las facturas de sus clientes). Las ventajas se apoyan en reducir la carga de trabajo al departamento de cobro, subcontratar la contabilidad generada por las ventas y su cobro, así como anticipos sobre el vencimiento de pago de las facturas.

Pagaré

Existe también la opción del pagaré, que es un documento de crédito al igual que la letra de cambio. Con la promesa pura y simple de pagar una suma de dinero en un determinado tiempo. A diferencia de la letra de cambio, que es un documento de orden abstracto, el pagaré es un título. Es decir, que en documento se podrá pactar los intereses, puede incluirse la causa que da origen al pagaré, como también podrá incluirse la garantía con la cual se afianza la obligación. Por eso es más utilizado que la letra de cambio.

Capital riesgo

Una fórmula muy común en las empresas ya en desarrollo en búsqueda de su expansión es la intervención de los agentes de capital riesgo. A través de la cantidad aportada por el nuevo socio entrante, se le cede acciones de la compañía. El objetivo es que, con la ayuda del capital de riesgo, la empresa aumente su valor. Y una vez madurada la inversión, el capitalista se retire obteniendo un beneficio.

El mayor freno para aceptar a recurrir a este tipo de financiación es la independencia. Entre las ventajas del capital de riesgo destaca que ayuda a estructurar mejor el proyecto complementándose con una mirada más financiera. Además, ayuda a replantear los objetivos y la presencia en el mercado de la compañía. Hay que distinguir la diferencia entre fondos públicos y privados. La visión general es que los mejores profesionales están en terreno privado. Aunque el riesgo público da una sensación de una mayor adaptación a las necesidades de la empresa.

Líneas de crédito

Sólo para los más solventes existen las líneas de crédito. Las mismas permiten a un cliente bancario disponer de dinero prestado por la entidad durante un periodo de tiempo determinado y fijado por ambos. Esta alternativa es muy útil cuando se desconoce la cantidad exacta de dinero requerida por el cliente. De todas maneras, este producto financiero sólo es accesible a personas de demostrada solvencia. Algo debido a que el banco se guarda las espaldas ante posibles fraudes o problemas suscitados por la situación económica del prestatario.

Así pues, son muchas las vías de financiación disponibles para comenzar con nuestra franquicia. No obstante, la clave está en estudiar las ventajas e inconvenientes de cada una. Y escoger la que mejor se adapte a nuestras necesidades.