Descubre las ventajas de las franquicias sin local

franquicias sin localA la hora de montar nuestro negocio, un gran inconveniente suele ser el precio del local. Y es que el establecimiento físico es uno de los aspectos en los que más dinero se necesita invertir. En este contexto, las franquicias sin local se presentan como una opción de éxito. Todo gracias a las comodidades que aporta poder trabajar desde casa y a la reducción de la gestión y el gasto.

Encontrar un local adecuado para instalar una franquicia hoy en día es en muchos casos misión imposible. El alto precio de los espacios y la escasez de locales en las zonas donde sería recomendable instalar el negocio, provoca que muchos emprendedores se lo piensen dos veces antes de embarcarse en un proyecto empresarial.

En el sistema de franquicia, esta situación ha supuesto un freno para la expansión de las cadenas que necesitan un espacio físico para instalar su negocio. Más aún si el local en cuestión tiene que ajustarse a unas dimensiones determinadas. Y si debe ubicarse en una zona concreta para garantizar el éxito de la iniciativa.

A pesar de ello, muchos negocios han sabido idear la fórmula de trasladar su actividad a otros espacios que no son locales. E incluso a prescindir directamente de local sin dejar de ofrecer el concepto que han desarrollado.

Una iniciativa casi exclusiva del sector servicios

Es evidente que la mayor parte de las iniciativas empresariales en franquicia precisan de un local para desarrollar su negocio. Actividades como el comercio o la restauración necesitan un espacio acondicionado para atender a su clientela. Pero esta circunstancia no se repite en otros nichos de negocio.

El sector donde prescindir de local es posible no es otro que el formado por enseñas que se dedican a prestar servicios. Ya sea a personas o a otras empresas. Cadenas de franquicias que en ocasiones ni siquiera llegan a tratar directamente con el consumidor. Que no necesitan un local en el que encontrarse con el cliente. O no precisan un espacio al uso para desarrollar su actividad.

Muchas de estas cadenas ofrecen esta alternativa para facilitar los primeros momentos de la vida empresarial del franquiciado. Instándole a comenzar con un negocio más sencillo -sin local, se reduce la gestión y el gasto-. Para más tarde, una vez consolidada la franquicia y recuperada la inversión, continuar con la actividad en un local.

En otras ocasiones, el servicio que ofrece la red en cuestión no se desarrolla en ningún momento en el local de la franquicia, ni siquiera en el primer momento. También se da el caso de oportunidades de negocio que se desenvuelven mejor en otros espacios. Como por ejemplo una furgoneta, que permite movilidad y forma parte del concepto de negocio.

Igualmente, existe otro tipo de franquiciado que es el representante o comercial. El mismo no necesita un espacio físico concreto y puede funcionar como fuerza de ventas de la marca. En este caso, con contar con una pequeña oficina sería suficiente.

Por último, los conceptos que se pueden permitir no tener un local son aquellos que no dependen en gran medida de la imagen corporativa para funcionar. Esto es, negocios que no necesitan relacionar su actividad con una imagen determinada. Porque el cliente de interesado en sus servicios no va a contar con la imagen de la empresa a la hora de valorar si contrata o no lo que oferta la franquicia.

Las ventajas de no necesitar local

Que prescindir de local supone un ahorro importante no se le escapa a nadie. Pero existen otras ventajas asociadas a los negocios que no necesitan un espacio físico. Que benefician tanto a los emprendedores interesados en el concepto como a la compañía que franquicia su negocio.

En el caso de la empresa franquiciadora, prescindir de local supone un ahorro de tiempo y capital en la búsqueda de un espacio junto con el franquiciado. Incluyendo las oportunidades ubican su negocio en un espacio físico, pero no en un local al uso. Las que solo necesitan un terreno pequeño en una zona industrial en el que instalar un módulo preparado para usar. E incluso, como hemos dicho antes, una furgoneta que solo necesita rotulación.

Otra ventaja para las centrales reside en el hecho de no tener que dar orientaciones en lo que respecta a la decoración del local. Dado que no cuentan con él, así como a la recreación de un ambiente determinado. Y, lo más importante, la implementación de la imagen.

Además, esta opción de negocio permite aumentar la flexibilidad en la elección del futuro franquiciado. Ya que no es necesario que el emprendedor cumpla unos determinados requisitos económicos costosos.

Este tipo de conceptos sin local también incrementan las posibilidades geográficas en cuanto a la ubicación de la franquicia. Ya que las delegaciones de la cadena podrán situarse en cualquier sitio. Esto es, en caso de las oportunidades de negocio que ofrezcan trabajar a través de Internet. Sin tener que relacionarse directamente con el cliente.

Beneficios para el franquiciado

De cara al franquiciado sobran comentarios. El ahorro económico que supone no necesitar un local para poner en marcha un negocio es un aspecto que convence a muchos. Tras comprobar que efectivamente contar con un espacio físico no es determinante para desarrollar la actividad empresarial en la que se han interesado.

Por otra parte, no ubicar un negocio en un local permite movilidad. También encontramos en esta modalidad oportunidades que se ofrecen como “teletrabajo”. Es decir, que tan solo se necesita un ordenador con una conexión a Internet y teléfono para comenzar a trabajar.

Por último, este modelo de negocio permite al franquiciado aumentar su radio de actuación al no ubicarse en ningún lugar concreto. Así, un socio podrá operar desde una población pequeña en contacto con núcleos de población más importantes solo con su conexión de red y un teléfono.