Cena de empresa en la franquicia: más allá del ‘afterwork’

cena de empresa NavidadCon la Navidad llega esa época de compras, regalos y felicitaciones. Pero sobre todo, de comidas y cenas con familia, amigos y compañeros de trabajo. La cena de empresa es toda una tradición que puede convertirse en la oportunidad ideal para unir al grupo. Sobre todo cuando la organización de la franquicia no es del todo efectiva. Y es que es una formar de relacionarse que va más allá del tan de moda ‘afterwork’.

En el mundo laboral no se habla de otra cosa estos días que de la comida o cena de empresa. Y es que, de cara a las fiestas navideñas, muchas compañías y franquicias suelen promover cenas para los sus trabajadores. ¿El objetivo? Buscar un momento de distensión en las relaciones laborales, aparcar el ordenador y conocer mejor a los empleados. Además de trasladarles los valores de la empresa. Esta celebración es muy importante, ya que se trata de una de las pocas ocasiones en que directivos y empleados se encuentran fuera del trabajo. En definitiva, un pequeño gesto hacia el activo más importante del negocio: sus recursos humanos.

Uno de los aspectos más importantes de esta cena de empresa es su organización. Es, posiblemente, el evento más organizado, pero el menos preparado. Y, sin embargo, es un momento excelente para reforzar la comunicación en la franquicia. Así, se puede transmitir a los empleados aquellos valores que harán que estén a gusto en su empresa. Que se sientan parte importante de la misma, reforzándose así los lazos entre jefe y trabajador. De esta forma, el objetivo fundamental de cualquier cena de Navidad es que todos pasen un rato divertido. Que departamentos que apenas se relacionan en el día a día laboral, conversen entre sí. Y que todos tengan un recuerdo positivo.

Cena de empresa, una gran oportunidad

En la cena de empresa es vital transmitir a los empleados, aunque sea a grandes rasgos, la situación del negocio. Asimismo, es muy importante felicitarlos por su esfuerzo, tener unas palabras cálidas y hacerlos sentir importantes por un día. Es decir, romper la barrera entre empleador y empleado.

Por su parte, los empleados también tienen qué decir al respecto:

  • Para algunos, la comida o cena de empresa es una fiesta a la que hay que acudir por compromiso.
  • Para otros, supone una oportunidad para conocer mejor a sus compañeros.
  • Y para los más animados, una fiesta de Navidad más que sumar a la lista de celebraciones de estos días.

En cualquier caso, la valoración suele ser positiva, pues ayuda a relajar el habitual ambiente de trabajo con los compañeros.

La “cultura del afecto”, también en las franquicias

En muchos casos, las empresas y franquicias suelen mirar con lupa el presupuesto de la cena de empresa. Máxime cuando muchos negocios aprovechan el tirón de estas celebraciones navideñas para inflar los precios. Sea como sea, los beneficios de mantener esta sana costumbre están claros. Y es que la denominada “cultura del afecto”, necesaria para motivar a los empleados, redunda en aumentos de productividad importantes para las franquicias que apuestan por ella.

Por otro lado, existen ciertos casos en los que se destina el dinero a otras causas. Así, en lugar de ofrecer una cena de empresa, hay franquicias que donan ese importe a ONG’s. Y para que los empleados se sientan cercanos a ese acto solidario, les informan de a qué organizaciones va destinado.