
Pizzerías Carlos sigue expandiéndose y lo hace por todo lo alto en Vitoria. La cadena de restauración no solo inaugura su primer establecimiento en la ciudad, sino que también estrena un rediseño de marca que apuesta por la modernidad sin perder su esencia. Con un estilo renovado, pero manteniendo su icónica combinación de negro y rojo, la compañía refuerza su identidad para seguir conquistando paladares.
El nuevo local, ubicado en la avenida Sofia Erreginaren Hiribidea, está diseñado para ofrecer una experiencia gastronómica más cómoda y envolvente. Su decoración acogedora invita a disfrutar de una comida relajada, mientras que la incorporación de un kiosco digital para la gestión de pedidos agiliza el servicio y mejora la atención al cliente.
Un espacio pensado para disfrutar al máximo
Con más de 250 metros cuadrados, el establecimiento tiene capacidad para 70 personas y cuenta con un equipo de 15 profesionales dedicados tanto a la atención en sala como al reparto a domicilio. En su carta, los clientes encontrarán más de 30 variedades de pizza, con la posibilidad de personalizarlas eligiendo entre tres tipos de masa: clásica, fina o crocante. Además, la oferta se completa con entrantes, ensaladas, pastas y una irresistible selección de postres.
“Esta apertura es un paso clave en nuestro crecimiento en el norte de España. Vitoria es solo el comienzo de nuestra expansión en el País Vasco”, explica Francesc Ros, socio director de Pizzerías Carlos. “El rediseño de nuestros locales y nuestra imagen responde a una evolución natural, pensada para conectar con lo que los clientes esperan hoy en día”, añade.
Sobre Pizzerías Carlos
Desde su nacimiento en 2009 en Alcobendas (Madrid), Pizzerías Carlos ha crecido hasta convertirse en una referencia en el sector de la restauración en España. Con más de 90 locales repartidos por el país y un equipo de más de 2.250 empleados, la cadena ha sabido diferenciarse gracias a su apuesta por la calidad y la autenticidad en cada receta.
Más allá de sus pizzas, la compañía ofrece un menú variado con opciones como pastas, ensaladas y entrantes, manteniendo una política de precios competitiva frente a las grandes marcas. Su éxito se basa en una combinación de tradición y evolución constante, adaptándose a las nuevas tendencias del mercado sin renunciar a su identidad.