
El Obrador de Goya vuelve a apostar por la repostería tradicional con motivo de la festividad de Todos los Santos, una de las campañas estacionales más importantes para el sector de la pastelería artesanal. La compañía, con una trayectoria que se remonta a 1960, incorpora a sus establecimientos una selección de huesos de santo y buñuelos que combina las recetas clásicas con sabores más actuales.
La campaña llega después de los resultados obtenidos en 2025, cuando El Obrador de Goya comercializó cerca de 3.500 kilos de huesos de santo y buñuelos a través de su red de establecimientos, confirmando el atractivo comercial que mantienen estos productos vinculados a celebraciones tradicionales.
Esta propuesta forma parte de una estrategia que combina la conservación de recetas históricas con la innovación en el surtido, permitiendo a la cadena adaptar su oferta a las diferentes épocas del año y generar nuevas oportunidades de consumo.
Seis variedades de huesos de santo para recuperar la tradición
Los huesos de santo son uno de los productos más característicos de la repostería española durante la festividad de Todos los Santos. Su elaboración tradicional combina una fina cobertura de mazapán, elaborada con almendra y azúcar, con un relleno de dulce de yema y un ligero glaseado.
Para la campaña de 2026, El Obrador de Goya mantiene esta receta clásica e incorpora cinco alternativas adicionales, con rellenos de chocolate, chocolate blanco, coco, dulce de leche y praliné doré.
Las seis variedades se comercializan a 11 euros el cuarto de kilo, ofreciendo a los consumidores diferentes opciones para disfrutar de uno de los dulces más reconocibles del calendario gastronómico nacional.
La compañía apuesta así por conservar la identidad de un producto tradicional, pero incorporando nuevos sabores que permiten atraer a diferentes perfiles de clientes.
Su carácter estacional es, además, uno de los elementos que distinguen esta campaña, ya que se trata de elaboraciones disponibles durante un periodo limitado y especialmente vinculadas a la celebración del 1 de noviembre.
Los buñuelos completan la campaña de Todos los Santos
Junto a los huesos de santo, los buñuelos constituyen el segundo gran protagonista de la campaña de otoño de El Obrador de Goya.
La cadena presenta un surtido que incluye variedades de nata, crema, chocolate, trufa, café, Baileys, dulce de leche, Lotus, Dubái, limón pie y praliné doré, entre otras propuestas.
Estos productos se comercializan a un precio de 8,50 euros el cuarto de kilo, ampliando las alternativas para los consumidores que buscan tanto sabores tradicionales como combinaciones más innovadoras.
La relevancia de esta campaña para la compañía queda reflejada en los resultados del año anterior. Durante Todos los Santos de 2025, la red vendió aproximadamente 3.500 kilos entre ambas especialidades.
Luis Merino, CEO y fundador de El Obrador de Goya, destaca el valor que siguen teniendo los productos asociados a determinadas celebraciones, especialmente en un mercado donde gran parte de la oferta alimentaria está disponible durante todo el año.
El directivo señala que los huesos de santo mantienen una estrecha relación con la memoria gastronómica española y explica que la compañía busca conservar la receta tradicional de yema mientras introduce nuevos rellenos que amplían las posibilidades de consumo.
Una franquicia de panadería y pastelería que combina tradición e innovación
La recuperación de recetas tradicionales forma parte de la identidad de El Obrador de Goya, una empresa familiar cuya trayectoria está vinculada a cuatro generaciones dedicadas al oficio de la panadería y la pastelería.
Desde su obrador central de Getafe, en Madrid, la compañía elabora y distribuye diariamente productos frescos a su red de establecimientos, entre los que se incluyen panes, bollería, pastelería, tartas y productos salados.
Esta estructura de producción centralizada permite abastecer a los diferentes puntos de venta y mantener una oferta homogénea dentro de la red, un aspecto relevante para el funcionamiento de su modelo de franquicia.
Además de los productos tradicionales, uno de los principales referentes comerciales de la compañía son las Goyitas, su especialidad más reconocida, de las que vende más de un millón de unidades al año.
La oferta se completa con productos vinculados a distintas celebraciones del calendario, como San Valentín, el Día del Padre, el Día de la Madre, San Isidro, Navidad y Reyes.
Esta planificación comercial permite a la cadena incorporar novedades a lo largo del ejercicio, adaptar su surtido a las preferencias de los consumidores y aprovechar la demanda asociada a campañas concretas.
El Obrador de Goya mantiene su objetivo de alcanzar 50 establecimientos
Más allá de su campaña de Todos los Santos, El Obrador de Goya continúa desarrollando su estrategia de expansión en el mercado español.
Actualmente, la compañía cuenta con 30 establecimientos y opera mediante un modelo mixto de locales propios, asociados y franquiciados, con una propuesta comercial denominada Bakery Coffee.
Este concepto combina panadería, pastelería y cafetería en un mismo establecimiento, incorporando tanto el consumo en sala como la venta para llevar. De este modo, la cadena puede atender diferentes momentos de consumo, desde el desayuno y la merienda hasta la compra de productos de panadería y repostería.
El modelo se apoya en la producción centralizada de su obrador de Getafe, lo que facilita el suministro de productos frescos a los establecimientos de la red.
La compañía mantiene como objetivo alcanzar los 50 establecimientos en los próximos tres años, combinando el crecimiento de su red con el desarrollo de su propuesta de restauración y alimentación especializada. Esta previsión también aparece recogida en informaciones anteriores sobre su expansión.
En un contexto de creciente competencia dentro de las franquicias de panaderías y pastelerías, El Obrador de Goya apuesta por diferenciarse mediante la combinación de tradición artesanal, innovación en el producto y diversificación de momentos de consumo.
La campaña de Todos los Santos refleja esta estrategia, al aprovechar el atractivo de recetas tradicionales como los huesos de santo y los buñuelos para renovar temporalmente su oferta y mantener el vínculo con sus clientes.