Una de las preguntas más habituales antes de invertir en una franquicia es cuánto tiempo necesitará el negocio para empezar a ser rentable. Sin embargo, no es lo mismo alcanzar el punto de equilibrio, comenzar a generar beneficios o recuperar la inversión inicial. Conocer estas diferencias y los factores que influyen en los resultados es fundamental para planificar correctamente la apertura.
Abrir una franquicia permite emprender con un modelo de negocio desarrollado por una empresa que ya cuenta con experiencia en el mercado. Sin embargo, esto no significa que el establecimiento vaya a generar beneficios desde el primer día.
Como sucede con cualquier negocio, los primeros meses suelen estar marcados por los gastos de puesta en marcha, la captación de clientes y la necesidad de alcanzar un volumen de ventas suficiente para cubrir los costes.
El tiempo necesario para que una franquicia empiece a ser rentable depende del sector, la inversión realizada, la ubicación y la capacidad de gestión del franquiciado.
1. Cubrir gastos no es lo mismo que obtener beneficios
El primer objetivo económico de una franquicia es alcanzar el llamado punto de equilibrio, es decir, el momento en el que los ingresos del negocio permiten cubrir todos sus gastos de funcionamiento.
Estos gastos incluyen el alquiler, los salarios, los suministros, la compra de productos, los royalties y otros costes necesarios para desarrollar la actividad.
Por ejemplo, si un establecimiento tiene unos gastos mensuales de 12.000 euros y genera ingresos por ese mismo importe, habrá alcanzado el equilibrio, siempre que en esos gastos se hayan incluido también los costes variables correspondientes a las ventas.
A partir de ese momento, si los ingresos aumentan sin que los gastos crezcan en la misma proporción, el negocio puede comenzar a generar beneficios.
Es importante recordar que facturar más no siempre significa ganar más. Lo relevante es el margen que queda después de afrontar todos los costes.
2. ¿Cuándo se recupera la inversión inicial?
Una cosa es que la franquicia comience a obtener beneficios y otra muy distinta que el emprendedor haya recuperado el dinero invertido en su apertura.
La inversión inicial puede incluir el canon de entrada, las obras de acondicionamiento, el mobiliario, el equipamiento, las licencias y el capital necesario para comenzar la actividad. Por eso, es fundamental conocer cuánto dinero necesitas realmente para abrir una franquicia antes de calcular el plazo de recuperación.
Por ejemplo, imaginemos una franquicia en la que se han invertido 90.000 euros y que, una vez estabilizada, genera 2.500 euros mensuales de caja disponible para recuperar esa inversión.
En la práctica, el plazo puede ser mayor, ya que durante los primeros meses las ventas suelen evolucionar progresivamente y pueden surgir gastos imprevistos.
Además, para calcular correctamente la recuperación hay que tener en cuenta los impuestos, la financiación, las reposiciones de equipamiento y las necesidades de tesorería.
3. ¿Qué factores influyen en la rentabilidad de una franquicia?
No todas las franquicias alcanzan beneficios al mismo ritmo. Existen varios factores que pueden acelerar o retrasar este proceso:
- El sector de actividad: cada negocio tiene diferentes márgenes comerciales, gastos de funcionamiento y ciclos de venta.
- La ubicación: un local bien situado y adecuado para el público objetivo puede facilitar la captación de clientes.
- La inversión y los costes fijos: cuanto mayor sea la estructura de gastos, más ventas serán necesarias para alcanzar el equilibrio.
- La gestión del franquiciado: controlar los gastos, organizar al personal y desarrollar una buena actividad comercial influye directamente en los resultados.
- El apoyo de la central: la formación, las campañas de marketing y el asesoramiento pueden facilitar la puesta en marcha y el desarrollo del negocio.
También influyen la competencia, la evolución de la demanda y la capacidad del establecimiento para fidelizar clientes. Por ello, saber cómo comparar dos franquicias sin fijarte solo en el precio resulta fundamental para evaluar su verdadero potencial de rentabilidad.
4. ¿Cómo saber si una franquicia será rentable?
Antes de invertir, es recomendable solicitar a la central franquiciadora información económica que permita elaborar unas previsiones realistas de ingresos y gastos.
También conviene hablar con otros franquiciados para conocer cuánto tiempo necesitaron para alcanzar el punto de equilibrio y cómo evolucionaron sus negocios durante los primeros años. Conocer qué preguntar a un franquiciado antes de invertir permite obtener información sobre los resultados reales de otros establecimientos.
Un buen análisis debe contemplar diferentes escenarios de facturación y calcular cuánto capital será necesario para mantener la actividad hasta que el establecimiento genere suficiente liquidez.
La rentabilidad de una franquicia no debe medirse únicamente por el beneficio previsto, sino también por el tiempo necesario para conseguirlo y el capital comprometido.
La importancia de planificar antes de invertir
No existe un plazo universal para que una franquicia empiece a dar beneficios. Algunos negocios pueden alcanzar el equilibrio relativamente pronto, mientras que otros necesitan un periodo de maduración más largo.
Lo fundamental es distinguir entre cubrir gastos, obtener beneficios y recuperar la inversión, tres objetivos diferentes que deben analizarse por separado.
Elegir una franquicia con un modelo de negocio contrastado, estudiar sus costes y disponer de suficiente capital para afrontar los primeros meses son pasos esenciales para emprender con una planificación financiera adecuada.